viernes, 29 de mayo de 2009

Lagunillas histórica: la Plaza Bolívar de Ciudad Ojeda


Omar Bracho
Cronista de Lagunillas

En el año 1953, cuando el mandato del Gobierno regional reposaba en la recia figura de la dictadura Perezjimenista, el general Néstor Prato, se erigió en Ciudad Ojeda en un terreno adquirido por 200 Bolívares la plaza en honor al Padre de la Patria y máximo héroe de la libertad americana, Simón de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios y Blanco.
Ángel Cisneros, destacado y pudiente personaje de la naciente Ciudad Ojeda, en compañía de su esposa Yolanda de Cisneros, nuestra bien recordada educadora, convocó a los ocupantes de terrenos en el área que hoy reúne instituciones civiles y eclesiásticas fundamentales del Municipio, la Alcaldía y la iglesia de Santa Lucia con la idea de promover gestiones con el Gobierno regional para dotar la nueva Ciudad con una plaza Bolívar.
De acuerdo al testimonio que aportó Leocadio Medina, oriundo de la brava población de Churuguara en el estado Falcón, aposentado en Campo Ayacucho para los años 40 y vecino de Ciudad Ojeda desde los años 50, lo que hoy es calle Mérida, desde la Alonso de Ojeda hacia la carretera L era una zona de espesa vegetación, con patillales muy extensos, gramíneas y frutales en donde conocieron a Eleuteria Oliveros, ponderada vecina de Las Morochas, con cuatro de sus hijos y primera pobladora de la calle Mérida.
Desde la esquina de la Mérida con la Vargas y hasta la Bolívar se acomodaron Francisco Rojas Arroyo, Leocadio Medina y Rangel Landaeta.
El capitán Henry Castro Díaz, había terminado de construir una amplia casa de una sola planta, la primera que se alzó en lo que es la avenida Bolívar y la cual fue alquilada por el Dr. Pedro de Armas a un canon de 250 Bolívares mensuales, para su primera Clínica Ojeda.
Orángel Landaeta, Francisco Arroyo, Leocadio Medina y Ángel Cisneros, constituidos en comisión comunitaria en el año 1952 se trasladaron a Maracaibo y se metieron en el palacio de Las Águilas para entrevistarse con el coronel Néstor Prato, gobernador del estado Zulia.
Cisneros, amigo íntimo y compadre del jefe de Gobierno regional, hizo la exposición del proyecto para dotar a Ciudad Ojeda con una plaza Bolívar y Prato se comprometió a enviar una comisión que manejara el asunto en el propio escenario.
Presidía el Concejo Municipal del distrito Bolívar, el discutido Rogelio Cepeda y en el cargo de jefe civil figuraba Róbinson Quintero.
Corriendo el mes de mayo Medina recibió la sorpresiva visita de un funcionario de la célebre policía creada en la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, la Seguranal y como miembro del derrocado gobierno de AD, el Cayo sufrió la angustia que padecían todos los políticos de aquella época, contrarios al Gobierno dictatorial, por fortuna el funcionario sólo portaba un mensaje de la Gobernación para que se presentara a la Prefectura y Medina, por supuesto buscó el amparo de Ángel Cisneros.
Luego de terminada la plaza por la constructora que manejaban los italos Manzini y Antonio Pietroantonio, este último primer agente Consular de Italia en Lagunillas, se originó la primera protesta colectiva en rechazo del busto que subieron al pedestal por estar muy lejos de la fisonomía auténtica de nuestro Libertador.
Se logró el cambio por el que luce la plaza en la actualidad y aquel feo trabajo fue dejado en un depósito para deshechos del Concejo Municipal del distrito Bolívar en Santa Rita.
El contorno de la plaza Bolívar de Ciudad Ojeda cobró un inusitado vigor de tendencia arquitectónica y el primer arbusto sembrado en las jardineras del parque, lo planto la señora María Blanco de Medina, la madre de nuestro relator, fue una mata de rosas blancas.
La inauguración de la plaza Bolívar de Ciudad Ojeda fue presidida por el coronel Néstor Prato.
Para el año de 1978, la plaza Bolívar fue objeto de una remodelación sustancial por parte del Gobierno municipal del distrito Bolívar, cuyo Ayuntamiento estaba presidido por el bachiller José Bausa.
Para esa oportunidad fue realizado un proyecto arquitectónico planificado por el arquitecto Hugo Raven, que comprendía la anatomía de un amplio espacio recreativo que terminaba en una fuente constante, mirando hacia la Iglesia de Santa Lucia.
El Dr. Alirio Figueroa incluyó varias mejoras ornamentales a la plaza en 1980 y el doctor Mervin Méndez Quevedo destinó nuevos adornos materiales que contribuyeron a un nuevo embellecimiento de nuestro parque patriótico.

1 comentario:

  1. para mi ciudad ojeda es lo mejor por su historia y su gente .yusleidys de finol

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