martes, 5 de febrero de 2013

La urbanidad se mide por los valores


Iraima Rivera
Una tarde me encontraba en mi habitación descansando de mi jornada laboral y ya avanzada la noche observaba un noticiario. En el espacio televisivo mire con estupor el video que filmó una cámara de vigilancia vial en donde se veía a una joven mujer levantando del pavimento un teléfono móvil que había arrojado un infortunado motorizado que sufrió una caída.
Mientras que el caballero se distanciaba de sus pertenencias, la dama se adueñó del equipo telefónico y lo metió en su bolso de mano. Posteriormente, las autoridades policiales aprehendieron a la muchacha por el delito de robo.
De estas evidencias, no pretendo hacer un juicio de valor sobre la actitud de la chica, pero es pertinente ilustrar el tema que deseo plantear en estas líneas.
¿Valores sociales?
Llama la atención que la sociedad zuliana ha relegado ciertas palabras que conforman un ideario, forjado al calor de la convivencia cotidiana.
Vamos a refrescar la memoria y recontemos estos preceptos morales: honestidad, solidaridad, generosidad, tolerancia, respeto, responsabilidad y perseverancia.
Sin ánimo de definir cada término, es palpable que los pobladores de esta zona - siempre bañada por los rayos del Astro Rey-, le han adjudicado al calor, el mal humor y la escaza urbanidad de los marabinos dando como resultado una explicación simplista para evitar el cumplimiento de los deberes. -No deseo ofender a mis coterráneos con el comentario, solo describo la acotación que he escuchado cientos de veces-.
De la reflexión, nace el siguiente ejemplo: en alguna ocasión te ha pasado que vas a cruzar una calle y tú como peatón debes conocer las normas de tránsito. Acto seguido un conductor casi te despoja de tu vida y ropajes porque pasó rozando tu humanidad con su automóvil. -Amigo a usted se le están olvidando dos reglas que son el respeto y la generosidad hacia el transeúnte-.
Detenga su vehículo, ceda el paso, si es posible estaciónese detrás de las franjas del paso peatonal para que los ciudadanos de a pie pasen sin temor a ser arrollados. Esta es una llana muestra de la agitada vida citadina que exhibe lo atribulado que se vive y olvida ser cortés.
Se honesto nada te cuesta
Sobre los temas de la honestidad, solidaridad y el respeto debo mencionar que estos principios son contrarrestados por la implantación de la corrupción en los predios gubernamentales como primer nivel de la organización social, luego se les unen los escaños escolares, universitarios, policiales, militares hasta llegar a los civiles comunes.
El caso de la joven que describí al comienzo del escrito calza perfectamente con la práctica de los antivalores. Esa situación particular no me causó asombró porque en cualquier lugar, hora o circunstancia estás expuesto a toparte con alguien que quiera abusar de tu buena fe.
El rol de los padres
No podemos dejar de mencionar a la responsabilidad, el respeto y la perseverancia. El conjunto de vocablos hacen referencia a los cánones que deben prevalecer en el hogar.
Los padres tienen el compromiso de formar niños responsables consigo mismo y con el prójimo. Los progenitores deben modelar con el ejemplo estas conductas y así lograr el objetivo de dar al mundo hombres que se identifiquen con cualquier conciudadano. Hay que evitar que la prole practique como doctrinas el racismo, la violencia, el odio y la intolerancia.
Existen seres que menosprecian la diversidad de pensamiento o de acción, asumen que el dinero fácil es la vía expedita para amasar fortuna, la cual puede ser efímera. 
La perseverancia es para los tontos porque lo intentas miles de veces y te vuelves a caer.
Si te caes levántate sacúdete el polvo de encima y termina tu labor, solo Dios sabrá que el sacrificio que hiciste valió la pena.
Para concluir les dejo este mensaje.
"Da al mundo lo mejor de ti, aunque eso no pueda ser suficiente para los demás. Recuerda que al fin de cuentas nunca fue entre tú y ellos. Es entre tú y Dios”.
Anónimo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Bienvenido!
Déjame tu comentario.
¡Por favor! Pon tu nombre y apellido
Los comentarios anónimos o insultantes no son permitidos y serán borrados.
¡Gracias por tu atención!
Espero que el contenido de este blog sea de tu agrado. Siempre regresa a dar un vistazo.