lunes, 30 de agosto de 2010

Lagunillas histórica: acueductos del pasado


Omar Bracho
Cronista de Lagunillas

El suministro de agua potable a comienzos de la vida comunitaria de Ciudad Ojeda, distribuido desde el elevado tanque que se instaló en el centro de la redoma proyectado como punto de convergencia para la expansión de esta nueva población; despertó en Waldo y José Chiquinquirá Méndez, la idea para la construcción de un nuevo acueducto que ayudará a cubrir la creciente demanda de consumo generada por una población que comenzaba a crecer y progresar con una celeridad vertiginosa.
La búsqueda de una fuente de agua abundante y sana se intentó en la parte sur de la ciudad, en el sitio que hoy exhibe el nombre de La Tropicana. El equipo de perforación, en cuyo manejo se habían experimentado Waldo y Checame, durante el trabajo especial que ejecutaban para la VOC al comienzo de la explotación del petróleo en Lagunillas, horadó hasta 18 mil pies, desde la superficie, para alcanzar un yacimiento de agua dulce, de total transparencia; a la cual solo hubo que añadirle cloro, en la justa proporción para adaptarla al consumo humano.
El nuevo acueducto se tendió por todo el centro de Ciudad Ojeda, y se continuó hasta la localidad de Las Morochas. En Tía Juana, se realizó una nueva perforación y se instaló una toma de la cual se abastecían decenas de camiones tanques particulares y contratados; que repartían el agua a la población de esta localidad petrolera y de Cabimas.
El acueducto Los Méndez, como fue bautizado por sus atrevidos promotores Waldo y Checame, a manera de honrar el apellido que lucían, en memoria de sus antecesores y estímulo a sus descendientes, entre estos nuestro bregador y progresista, por varias veces alcalde Mervin Méndez llegó a surtir, en poco tiempo, a dos mil suscriptores directos. La tarifa que se fijo para este servicio de acueducto, recordó Ildefonso Méndez, quien administra la empresa desde el año 1956 hasta 1968, estuvo en razón de 40 céntimos de bolívar el volumen de un barril equivalente a 200 litros.
La llegada del Inos a Ciudad Ojeda, durante los años 60, resultó traumática para la bonanza que disfrutaba la población con el uso de agua potable, abundante y de excelente calidad; eficientemente servida por los acueductos privados Los Méndez, El Morton que fue realizado por Joe Dick Morton, en el año 1956 y en la actualidad sigue prestando servicio a una definida colectividad de nuestra urbe, y El Agrícola, obra de los granjeros que se establecieron hacia las afueras de Ciudad Ojeda, encabezados por el ñero Santiago Rodríguez, los cuales se constituyeron en positivos respaldos al restringido acueducto público, alimentado desde el famoso yacimiento detectado bajo tierras de la granja Buena Fe del recordado Cayetano Mata.
Los severos requerimientos que fueron pautados desde el Inos para el funcionamiento de los acueductos privados; particularmente al de Los Méndez, fueron fatales, económicamente inaceptables. No se les permitieron nuevas perforaciones y se les impidió la limpieza de las instalaciones existentes, tampoco fue posible un acuerdo de indemnización; el acueducto Los Méndez, recordó con tristeza Poncho Méndez, se arruinó. Únicamente se pudo rescatar una parte de la tubería, una buena parte del material que se había usado quedó enterrado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Bienvenido!
Déjame tu comentario.
¡Por favor! Pon tu nombre y apellido
Los comentarios anónimos o insultantes no son permitidos y serán borrados.
¡Gracias por tu atención!
Espero que el contenido de este blog sea de tu agrado. Siempre regresa a dar un vistazo.